Catedral de San Miguel de Tucumán
Calle 24 de Septiembre frente a la Plaza Independencia. Posee un estilo neoclásico con orden Dórico en el piso inferior, Jónico en el medio y Corintio en el superior. En lo alto de su estructura exhibe cúpulas de reminiscencia oriental. En la torre izquierda posee el reloj que pertenecía al antiguo Cabildo de Tucumán. Fue concluida totalmente en 1852 siendo desde 1947 la Catedral de la ciudad. Iglesia San Francisco 25 de Mayo y San Martín. Fue terminada de construir en 1767. Perteneció a la Compañía de Jesús en sus comienzos, luego pasó a manos de los Dominicos, y años más tarde a la Orden de los Franciscanos. Declarado Monumento Nacional por los valiosos objetos que posee en su interior (sillones, mesas y bandera utilizados por los congresales de 1816).
Descripción
Esta catedral se ubica en la avenida 24 de septiembre frente a la Plaza Independencia (antigua Plaza Mayor) de la ciudad, el edificio posee una planta basilical en cruz latina con una amplia nave techada a dos aguas y, a los costados frontales, dos altas torres de cinco planos o pisos incluyendo las cúpulas (aunque exteriormente solo aparecen tres), cada una de las torres flanquea simétricamente al amplio pórtico y nártex. El crucero del transepto está sobremontado por una cúpula en "media naranja" que se eleva sobre un tambor cilíndrico en el cual se abren ocho ventanales. En la cima de la cúpula se ubica una linterna, la cúpula está recubierta de mosaicos en los cuales predominan los colores de la Bandera Argentina. Los arquitectos han sabido yuxtaponer armónicamente diversos estilos (neoclásicos, renacentistas y barrocos) algo típico del llamado estilo ecléctico muy en boga en las construcciones, particularmente las eclesiales, del periodo que va desde comedios del siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX.
Fachada
La fachada de este catedral presenta principalmente detalles neoclásicos. Las dos torres encuadran a la fachada constituyendo tres etapas; la etapa inferior, al nivel del gran pórtico está ornada con elevadas columnas dóricas. El orden jónico aparece en la etapa intermedia mientras que el corintio es el que surge en la etapa superior de las torres. El gran frontispicio que adorna la parte superior del pórtico está sostenido por seis fuertes aunque esbeltas por su elevación columnas dóricas, cuatro de estas columnas se encuentran apareadas. El frontispicio triángular es el principal detalle neoclásico y está dotado de un importante friso esculpido en mármol por el escultor Juan Bautista Finochiaro, en este bajorrelieve está representado el Éxodo: Moisés en el desierto descansa momentáneamente a la sombra de un árbol y el pueblo israelita le trae al profeta un gran conjunto de racimos lo cual sería alusión a la ciudad de Tucumán que se halla en el centro de un fertilísimo vergel. Sobre el frontispicio, en la mitad de la simetría, se alza una estatua en mármol blanco de la Virgen María.

















